Negocio con seis locales. Cámaras, TPV, impresoras y el servidor de gestión en la misma red que el wifi abierto a clientes. Nadie lo había montado así a propósito: se fueron añadiendo cosas al router que había.
Es uno de los hallazgos más habituales en negocios con público: hostelería, comercio, clínicas, gimnasios.
Detección
En la auditoría hicimos lo que haría cualquier cliente: conectarnos al wifi de invitados con un móvil.
En cinco minutos veíamos las cámaras del almacén, la interfaz de administración del router y los TPV. Las contraseñas de las cámaras eran las de fábrica, que están publicadas en internet. Desde la mesa cuatro se podía ver la caja y el almacén en directo.
Actuación
Ese mismo día:
- Aislamos el wifi de invitados del resto de la red. Los clientes siguen teniendo internet, pero no ven nada más.
- Cambiamos todas las contraseñas por defecto de cámaras, routers e impresoras.
- Cerramos el acceso a la administración del router desde el wifi.
Mitigación
Una red plana es cómoda hasta que deja de serlo. La dejamos separada en segmentos sin visibilidad entre ellos:
- Clientes: solo salida a internet.
- Cobros: TPV y datáfonos, aislados de todo lo demás.
- Cámaras: accesibles solo desde gestión.
- Gestión: servidor, ordenadores de oficina e impresoras.
Acompañamiento
- Revisión periódica de la red y de los dispositivos: contraseñas, actualizaciones de cámaras y routers, dispositivos nuevos.
- Una guía corta para que cada local nuevo se monte igual desde el primer día, sin depender de quién lo instale.
- Un contacto directo para cuando cambian de proveedor de internet o de TPV, que es cuando estas cosas se vuelven a romper.
Resultado
Datos de tarjetas y cámaras fuera del alcance de cualquier móvil. Y un negocio que sabe qué tiene conectado.
¿Te puede pasar?
- ¿El wifi de tus clientes está separado del de la empresa?
- ¿Las cámaras y el router tienen todavía la contraseña de fábrica?
- ¿Sabes cuántos dispositivos hay conectados a tu red ahora mismo?