Hay dos obligaciones distintas que la mayoría de gerentes mezclan, y no ayuda que las fechas hayan cambiado varias veces. Vamos a dejarlo claro en cinco minutos, y luego a lo que importa: qué tienes que hacer tú.
Un aviso antes de empezar: las fechas de este artículo son las vigentes a la fecha de publicación. Si lees esto meses después, compruébalas. Han cambiado antes y pueden volver a cambiar.
Las dos obligaciones, sin mezclarlas
Verifactu regula cómo tiene que funcionar tu programa de facturación. Cada factura queda registrada con una huella encadenada a la anterior, no se puede borrar ni modificar sin dejar rastro, lleva un código QR y, si eliges la modalidad Verifactu, se envía a la Agencia Tributaria en el momento. Entra en vigor el 1 de enero de 2027 para empresas que tributan por el Impuesto de Sociedades y el 1 de julio de 2027 para autónomos y el resto.
La factura electrónica entre empresas (Ley Crea y Crece) obliga a que las facturas a otras empresas y profesionales se emitan y reciban en formato electrónico estructurado, no en PDF, a través de plataformas conectadas con una solución pública. Su obligatoriedad se ha fijado para el 1 de octubre de 2027, precisamente para no solaparse con Verifactu.
Una regula el programa. La otra regula el formato y el intercambio. Necesitas cumplir las dos.
Qué pasa con tu programa actual
Depende de qué uses:
- Business Central. Microsoft ha incorporado Verifactu en las versiones recientes. Si estás actualizado y tus personalizaciones no tocan el registro de facturas, es cuestión de activar y configurar. Si tienes extensiones que modifican facturas, numeraciones o el registro, hay que revisarlas antes: es justo el punto que Verifactu vigila.
- Navision o Business Central on-premise antiguo. Aquí está el problema de verdad. Las versiones antiguas no van a recibir Verifactu. O se migra, o se pone un sistema de facturación certificado por delante. Cuanto más tarde se decida, más caro.
- Un programa de facturación comercial (Holded, Sage, a3, etc.). Los fabricantes están adaptándolo. Pregunta a tu proveedor por escrito en qué fecha lo tendrán y si te va a costar más. Si no te contestan con una fecha, es una señal.
- Excel, Word o un programa hecho a medida hace años. No cumple y no va a cumplir. Necesitas un sistema de facturación certificado antes de tu fecha.
Lo que se puede sancionar
Usar un programa que no cumpla Verifactu puede costar hasta 50.000 euros por ejercicio. Y no hace falta que Hacienda demuestre fraude: basta con que el programa permita modificar facturas sin rastro. Por eso los fabricantes de software tienen que declarar responsablemente que cumplen, y por eso conviene pedirles esa declaración.
Cómo lo resolvemos sin ahogarte
No hace falta parar la empresa ni cambiar de sistema si el que tienes puede adaptarse. Lo que hacemos:
Diagnóstico de una hora. Qué programa usas, qué versión, qué personalizaciones tocan facturas y cuál es tu fecha. Sales con una lista de lo que hay que hacer y cuándo.
Business Central: activar y revisar. Activamos Verifactu, revisamos que ninguna extensión rompa el encadenado de facturas, probamos con el entorno de pruebas de la Agencia Tributaria y dejamos la factura electrónica preparada con el formato estructurado y la conexión con la plataforma que uses.
Navision: decidir con datos. Te decimos qué cuesta migrar a Business Central y qué cuesta el parche intermedio, para que elijas con números y no con prisa.
Otros sistemas: conectar. Si tu programa cumple Verifactu pero no la factura electrónica, o al revés, ponemos la pieza que falta y la conectamos con lo que ya tienes. Sin volver a teclear nada.
Lo que no hay que hacer
- Esperar a diciembre de 2026. Todo el mundo va a querer lo mismo a la vez y los proveedores no darán abasto.
- Comprar un programa nuevo solo por Verifactu sin mirar si el actual se adapta.
- Dar por hecho que "mi asesor lo lleva". Tu asesor lleva tu contabilidad. El programa que emite tus facturas es tuyo.
¿Sabes ya cuál es tu fecha y si tu programa llega?
Si has dudado, pide el diagnóstico gratuito. En una hora te decimos qué tienes que cambiar, qué no, y cuánto costaría. Y si tu programa no es Business Central, también.